DESTACADOS

4/recent/ticker-posts

Dylan Bernardi, mediocentro ofensivo de Manta, persigue su sueño en Liga de Quito

Hay historias que empiezan lejos. Y hay otras que empiezan cruzando la calle. La de Dylan Bernardi empezó así: con un balón, una cancha frente a su casa y un sueño que no sabe de límites.


Dylan Bernardi, mediocentro ofensivo de Manta
Dylan Bernardi, es capitán de la Sub-15 de Liga de Quito.



Tiene 13 años, es del barrio San Agustín, en Manta, y juega fútbol desde los siete. “Desde que me acuerdo me gusta el fútbol. Es muy divertido”, dijo con esa sonrisa que mezcla inocencia y convicción. Y cuando un niño habla así, no está jugando, está declarando su destino.


Un día miró a su papá y le pidió que lo entrenara. No fue un capricho, fue una decisión. Su padre aceptó. Allí comenzó todo. La cancha que él mismo cuida, donde dirige su escuela de fútbol, se convirtió en el primer escenario de un sueño grande.


Bernardi tiene 13 años.



No importaba si llovía o si el sol quemaba la piel. No importaba nada. Dylan cruzaba la calle y ya estaba compitiendo contra sí mismo. Cada disparo era práctica. Cada caída, aprendizaje. Cada tarde, una promesa silenciosa.


Fue creciendo. Enfrentó a chicos más grandes. Se hizo fuerte. Pasó por el Sindicato de Choferes, luego Bahía Junior, después Gallada. Y en uno de esos partidos, la vida le puso una prueba disfrazada de oportunidad: jugar contra una filial de Liga de Quito.


Dylan Bernardi, mediocentro ofensivo de Manta
Dylan se está destacando en Liga de Quito.



El scouting lo miró distinto. Vieron algo. Lo llamaron a Quito. “Sabía que era mi oportunidad”, recordó. Llegó nervioso, con el aire pesado por la altura y el corazón latiendo fuerte. Se ahogaba, pero no se rendía. Se adaptó. Se plantó. Y el entrenador Gustavo Rosero le dio el visto bueno. Desde julio de 2024, pertenece a Liga de Quito.


Dylan juega de mediocentro ofensivo y es el capitán de la Sub-15. Tiene gol. Su especialidad es el disparo de media distancia y los tiros libres. “Los entrenamientos frente a la cancha de mi casa me sirvieron”, afirmó. Nada fue casualidad. Todo fue repetición, disciplina y fe.


Su sueño es ser jugador profesional.



Hoy sueña con ser profesional, jugar en primera división, vestir la camiseta de la selección de Ecuador y dar el salto al exterior. Y cuando lo dice, no suena a ilusión lejana. Suena a plan. “Sé que lo voy a lograr con esfuerzo y sacrificio”, dijo. Y cuando un chico de 13 años habla así, el futuro empieza a tomar nota.

Publicar un comentario

0 Comentarios